
Era de noche, las 22:00 hs. precisamente. Ahí estaba yo, acostada en mi cama, sobre mis blancas sabanas recien lavadas, apunto de dormir, esperando como cada noche, tu llamado. En eso, suena mi teléfono celular. Tu nombre en la pantalla me desveló completamente... - ¿Por qué tardaste tanto mi amor? - No sé, estaba con los chicos, salimos a bailar - dijiste. - ¿Adonde fuiste? - Al lugar de siempre, costanera gorda. - Ojo lo que haces - te dije yo, en tono de broma. - Cuidate- , agregué - Si bebé - dijiste. Al cortar el teléfono, supe que algo raro pasaba, que no estabas como siempre. Pensé, estaba con los amigos, y un par de copas demás era de saberse. Me fui a dormir tranquilamente, como todos los dias bah. En la mañana siguiente, mi mamá me llamo para el desayuno, prendimos la tele, como soliamos hacer siempre. Las grandes letras de la última noticia hicieron quitarme el hambre, ahogandome entre lágrimas silenciosas. ''TRES MUERTOS POR PICADA'', y entre subtitulos decía.. ''16,15 y 14 años, fueron las edades de las vitimas'' . Yo era de hacerme la cabeza, en un instante podía imaginarme veintemil cosas, entre ellas, la peor. Subé a mi habitación, decidí llamarlo para confirmar que estaba bien, que nada le habia pasado, y que ese titulo era una casualidad. El teléfono sonaba, sonaba, sonaba y jamás atendía. Me agarró el contestador, dejé mi mensaje: ''mi amor por favor, ruego que estes bien. Apenas puedas llamame''. A los diez minutos, sonó mi celular. Era el.. - ¡Mi amor! - grité feliz - No querida, soy su mamá. - ¿Donde esta el? - dije entre lágrimas - Está mejor, pero nesecito que vengas hacia el hospital - dijo para consolarme. - Ya voy dije yo. Corte el llamado, tomé mi campera y sali urgente hacia el lugar. Recepción me paro, ¿donde vas? dijeron -Apellido Martinez- dije yo. Habitacion 135, segundo piso. Subí las escaleras, asustada. Me encontre con su madre, la abraze fuertemente preguntando que pasaba. - Allí esta - me dijo, señalando la puerta entre abierta de la habitación. Ahí estaba el, inconciente, vendado, y con cicatrices en la cara. - Mi amor, por favor despertá, ¿qué te paso?, ¿qué hiciste? No te das cuenta el peligro por el que pasas. ¿Cómo pudiste? Sabia que algo te pasaba - Tratá de no despertarlo.. - interrumpió el medico. - ¿Cómo está?, ¿Se va a recuperar, no?- lo ahogé entre preguntas, y el tan solo me dijo.. - Quedate tranquila..

